Red de cientificos y profesionales encaminados al control de la Taenia solium en México

Curiosidades

El fantasma de la solitaria
Carlos Larralde
 

Poco hay tan asombroso en la epidemiología de la cisticercosis en México, que el enigma de cisticercosis sin tenia visible en los alrededores. En efecto, no es difícil encontrar a la  cisticercosis porcina y humana en el medio rural pero casi nunca a la solitaria que puso los huevos al alcance de cerdos y humanos (Chavarría A. Sciutto E. 2006. Cap. V en “La cisticercosis, guía para profesionales de la salud”. Biblioteca de la Salud. Secretaría de Salud & Fondo de Cultura Económica. México). Así lo atestiguan numerosos grupos que han buscado a la tenia aquí, ahora y antes. Esto no parece ser el caso en otras regiones, como Perú, en donde el grupo de Hugo H García  logró encontrar 68 teniásicos en 6 años (Jeri C et al. Lancet 2004; 363: 949-50). Tampoco se expresa mayor preocupación por la invisibilidad de la tenia en las publicaciones procedentes de otras partes del mundo. 

...¿Dónde están las solitarias de México? Esta es quizá la mas intrigante pregunta que plantea la Taenia solium a la investigación mexicana ( Flisser A. Cap. III en “La cisticercosis, guía para profesionales de la salud”. Biblioteca de la Salud. Secretaría de Salud & Fondo de Cultura Económica. México)....

Los supuestos mas comunes que restarían visibilidad a la solitaria involucran a  factores biológicos, tales como: el potencial reproductivo del parásito adulto, que le permite producir millones de huevos en el transcurso de un año y potencialmente infectar a muchísimos cerdos; el formidable escudo proteico que rodea al huevo y lo protege contra la desecación, la luz UV y varios agentes químicos y su invisible pequeñez  permitiéndole ubicarse sin ser visto y transportarse fácilmente por vehículos tales como el agua, la basura, las polvaredas, las manos y las ropas a regiones posiblemente remotas al teniásico. Los factores médicos tampoco son irrelevantes: la solitaria no causa mayor sintomatología gastrointestinal en su portador, aunque si le signifique un riesgo personal de ingerir sus huevos,  y no es, por tanto, mayor motivo de consulta; y su diagnóstico coproparasitoscópico no es trivial y menos aun lo es su identificación visual por el propio afectado al arrojar proglótidos entre sus heces. No ayudan a la transparencia factores sociales como: la reticencia a revelar que en la familia haya miembros afectados por gusanos, el rechazo a la inclusión de letrinas en el domicilio o pozos en el traspatio que les significa convivir con olores y labores detestables, el temor a la confiscación de sus cerdos y la franca desconfianza a las acciones, así sean sanitaristas, de gobiernos ya desprestigiados.

Por si aquellos tapujos no bastaran hay quienes especulan escondites menos ortodoxos para la solitaria.
La dieta del mexicano, cuando rica en pepitas de calabaza, epazote y alcohol - dos ingredientes con reputación antihelmíntica y el otro un toxico reconocido- bien pudiera definir un ambiente intra-intestinal inhóspito para que la solitaria adopte su forma larga, grande, longeva y fácilmente identificable, tradicionalmente europea, y la cambie por una menos exuberante, efímera y de insignificada presencia tercer-mundista, aunque si esté capacitada para producir huevos fértiles.
DIBUJO POR CARLOS LARRALDE
   
El enorme nicho ecológico que se le ha abierto a la Taenia solium al multiplicarse en millones el número de hospederos humanos y porcinos, puede haber propiciado su diversificación y encontrado versiones compatibles con la ocupación de especies alternativas de hospederos, ahora más cercanas al estilo de vida de los humanos, tales como el perro y quizás los gatos, de donde presumiblemente nos viene la solitaria desde la prehistoria, cuando los grandes carnívoros (Hoberg EP. 2001. Proc. Biol. Sci 268 (1469):781-787.)

Otro evento que escondería su presencia, de corte más moderno, involucra a la migración de grandes masas de personas del campo a la ciudad, con visitas ocasionales a los poblados de origen, y a la más efectiva comercialización de la  redituable carne del cerdo rústico, confabuladas para disminuir la prevalencia de portadores de la solitaria en el medio rural, por exportación de teniásicos sin producción de nuevos casos, bastando las ocasionales visitas de los portadores a sus lugares de origen para mantener la alta prevalencia de la cisticercosis porcina.

Con tantos escondites pareciera imposible eliminar a la Taenia solium del planeta. Sin embargo, su punto débil es la confesión del portador y éste es sujeto de persuasión. Teniendo por cierto quien la trae consigo y habiéndose desarrollado fármacos efectivos e innocuos, la contienda no está decidida a favor del parásito
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