Red de cientificos y profesionales encaminados al control de la Taenia solium en México
Curiosidades
   
Cisticercosis y conquista de México
Carlos Larralde
 
   “ Si había “puercos” (posiblemente jabalís) en Yucatán en 1566. Tal cual lo registró Fray Diego de Landa*: “...Hay puercos, animales pequeños y muy diferentes de los nuestros, que tienen el ombligo en el lomo y hieden mucho...” Y también había ”... los perros (escuintles), los cuales no saben ladrar ni hacer mal a los hombres, y a la caza si, ...eran buenos rastreadores. Son pequeños y comíanlos los indios por fiesta... Dicen que tenían muy buen sabor” . Y aun más, también había humanos que comer:” A estos (esclavos) sacrificados solían enterrar en el patio del templo, o si no, comíanselos repartiendo entre los señores y los que alcanzaban; y las manos y los pies y cabeza eran del sacerdote y oficiales ...”.
 

DIBUJO POR ANA VINIEGRA

 

 

    Así que la Taenia solium disponía,  en Yucatán al menos, con un hospedero definitivo en el humano y cuando menos tres hospederos intermediarios bien reconocidos ahora, el cerdo, el perro y el propio humano (Landa no menciona a los monos). Tampoco faltaban las costumbres adecuadas para su transmisión: carnivorismo y canibalismo. Por cierto, con este último habría bastado para que la transmisión se completara en una sola especie.

    Aunque falten testimonios de que los indios de América defecaran gusanos planos o adolecieran de “carnes granujientas” sus viandas o ellos mismos, no puede descartarse la posibilidad de cisticercosis por Taenia solium antes de 1492, así haya sido de baja prevalencia, pues los indios no domesticaron a sus cerdos, aunque si convivían estrechamente con sus perros, ni comían mayormente jabalís “...el mantenimiento principal es el maíz, ... el cacao molido ... a manera de espuma muy sabrosa y pan de muchas maneras ... guisados de legumbres y carne de venados y aves monteses y domésticas, que hay muchas, y de pescados, que hay muchos, y que así tienen buenos mantenimientos, principalmente después de que crían puercos  y aves de Castilla ... y comen bien cuando tienen, y cuando no, sufren muy bien el hambre y pasan con muy poco. Se lavan las manos y la boca después de comer”.    

    Mas adelante, en su Conclusión, Landa implica haber los conquistadores traído al cerdo ibérico a Yucatán “No han los indios perdido sino ganado mucho con la ida de la nación española... Hay (ahora, al momento de escribir su obra) muchas hermosas vacas, puercos muchos, ...”.
En consecuencia, los conquistadores trajeron junto consigo a sus cerdos, a su domesticación y a la forma de porcicultura imperante en la Europa de esos tiempos, tan proclive a la transmisión de la Taenia solium. Formas de crianza que aun se acostumbran en el medio rural del México, donde los descendientes de los cerdos ibéricos y de nuevas razas se crían prácticamente en libertad y se multiplican hasta contarse por millones. Un nicho ecológico óptimo para el firme arraigo de la Taenia solium.

    De Las Cosas De Yucatán (Editorial San Fernando S.A., México, 2005); Relation de Choses deYucatan de Diego de Landa, Trad. B. de Bourgbour (Paris, Mme Ve Belin, 1864)