Red de cientificos y profesionales encaminados al control de la Taenia solium en México


Chismes sobre cisticercosis en La Jornada

      Recientemente, en la fecha señalada abajo,
18 de Agosto 2007 (en la Sección Sociedad y Justicia, pag. 34)

La Jornada publica una nota sobre la incidencia de casos de cisticercosis en México (55/año), la que falta a los principios del periodismo y de la publicación científica. La nota es anónima, no identifica a la fuente de la información, no distingue de entre las muchas formas de la enfermedad, no critica la calidad del dato proporcionado, minimiza la seriedad del problema al entrecomillar la expresión "es muy frecuente" y se la endosa vagamente al IMSS, en su inmensa vastedad. Lo hecho no es intrascendente, pues no solo falsea la percepción social de una enfermedad que le afecta, sino que siendo ya tan grave y extensa la desconfianza en las instituciones y en los medios electrónicos de comunicación, es de alarmar que incluya también a los periódicos de mas alta circulación, antaño tenidos por responsables. E importa también que la cisticercosis, ahora si todas sus formas en general, no fuera un certificado de la inmisericorde desatención nacional para con nuestros millones de pobres y no fuera una vergonzante garantía de desigualdad social. Y, para colmo, La Jornada se hizo la turra y no ha publicado nuestra protesta (vide infra) en su sección Correo Ilustrado (y autocomplaciente). Es por esta resistencia de La Jornada a la crítica, cuyo ejercicio tanto predica, que ahora ventilamos la cuestión en el Editorial de nuestra página electrónica, a fin de informarles sobre la cisticercosis y sobre la prensa nacional.




Artículo publicado por La Jornada

      En México se producen alrededor de 55 casos de cisticercosis cerebral al año, por lo que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) califica este padecimiento de "muy frecuente". Esta enfermedad se caracteriza por la presencia de larvas de taesina solium, comúnmente conocida como solitaria, las cuales se alojan en el sistema nervioso central. Una de las alternativas terapéuticas es la neurocirugía, que se realiza en uno de cada tres casos. La cisticercosis es un padecimiento producido por los huevecillos de solitaria, parásito que se aloja en el intestino. La infección se adquiere de forma externa; es decir, la persona, al evacuar, en sus heces fecales elimina diariamente enormes cantidades de huevecillos y al contaminar sus manos, que en caso de no lavarlas de forma adecuada, puede trasmitir el parásito a los alimentos que ingiere o da a consumir a otras persona. Esta situación se torna más peligrosa cuando el individuo defeca al aire libre, ya que los huevecillos evacuados contaminan sembradíos y hortalizas, que posteriormente serán ingeridos por otras personas quienes corren el riesgo de infectarse. Otra forma de contraer la enfermedad es mediante la autoinfección. Ocurre cuando una persona tiene en su intestino a la solitaria adulta, algunos huevecillos del parásito llegan al estómago por los movimientos intestinales; aquí el jugo gástrico rompe la membrana que protege a la larva y ésta emigra, a través del torrente sanguíneo, preferentemente al cerebro. Los síntomas neurológicos de la enfermedad son muy variados ya que dependerá de la localización y número de cisticercos que se encuentren en el cerebro. Sin embargo, entre los más comunes se encuentran: dolor de cabeza, visión borrosa, alteraciones al caminar y crisis convulsivas. Para diagnosticar la enfermedad existen diferentes estudios como el análisis del líquido cefalorraquídeo y los de imagen cerebral, tomografía axial computarizada y resonancia magnética. Para tratarla se cuenta con dos formas terap&e auticas: una es a partir de fármacos aplicando anticonvulsivantes, antinflamatorios y antiparasitarios potentes; otro es el quirúrgico.




Respuesta enviada a La Jornada

      Cisticercosis, un tema para la inventiva de periodistas fantasmas
Nos referimos a su nota anónima "Cisticercosis, mal frecuente; se dan 55 casos al año" publicada en La Jornada el 18 de agosto 2007 (en la sección Sociedad y Justicia, pag. 34). Si bien el fantasmal autor acierta en aspectos relacionados con su transmisión, incurre en un defecto garrafal en el estimado de su incidencia: 55 casos al año. ¿De donde habrá sacado esta cifra y que validez estadística tiene a nivel de todo el país? El asunto de la precisión y representatividad de los estimados es de gran trascendencia para la toma de decisiones basadas en evidencia, en lugar de fantasías. Las adivinanzas optimistas y pesimistas sobre cisticercosis se basan en cifras de dudosa precisión, bien sea por implicar sub-notificación en los documentos oficiales, por insensibilidad e in-especificidad de las pruebas diagnosticas a nivel epidemiológico y por ser generalizaciones amplias a partir de estudios focales dudosamente representativos de la diversidad nacional. Simplemente, no existe un conteo de la incidencia ni prevalencia de la neurocisticercosis en México, que sea incluyente de todos los prestadores de servicios de salud, públicos y privados. La ultima evaluación de la prevalencia de contactos con el parasito en México, se llevó a cabo a finales de los ‘80s, y en ella se encontró una frecuencia promedio de 1% con niveles más altos en el Centro-Oeste y Sureste del país, incluyendo al DF (Salud Publica de México v34, #2, p 187-209, 1992). En el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de México, estudios de prevalencia hospitalaria mostraron que entre 1995 y 2001, la neurocisticercosis fue la novena causa de mortalidad hospitalaria y la quinta causa de morbilidad hospitalaria (Gac Med Mex 2004; 140: 155-162 y 289-294) y todavía es vista frecuentemente en urgencias y consulta externa. Además, en dos estudios epidemiológicos realizados en comunidades rurales de Puebla y Morelos se encontró más de 9% de personas afectadas por neurocisticercosis de entre las más de 600 tomografías axiales computarizadas realizadas (Neuroepidemiology 2003; 22:139-145; Trans R Soc Trop Med Hyg 2006;100:551-558). La verdad es que nadie sabe con certeza cuantos casos de neurocisticercosis hay ahora en México. La nota de La Jornada viene oportuna para subrayar la importancia de evaluar con precisión el estado epidemiológico de la cisticercosis en la totalidad y diversidad de nuestro país, pues se trata de una enfermedad parasitaria de hombres y cerdos, íntimamente relacionada con la contaminación fecal del ambiente. La persistencia de cisticercosis en México es una prueba incorruptible del subdesarrollo social existente, en la cual participa la indolencia de las instituciones y de la sociedad civil.

Atentamente

      Dr. Carlos Larralde, Investigador Emérito UNAM, Dra. Edda Sciutto, Investigador Titular C, IIBiomédicas, UNAM, Dra. Agnès Fleury, Investigadora-Neuróloga, INNN, SSA.

      CistiMex: Una red de profesionales de la salud que se esfuerzan en prevenir y combatir la cisticercosis en México
(http://www-lab.biomedicas.unam.mx/cistimex/)